Camello declarado indeseable
Julio Cortázar
Aceptan todas las solicitudes de paso de
frontera, pero Guk, camello, inesperadamente declarado indeseable. Acude Guk a la
central de policía donde le dicen nada que hacer, vuélvete a tu oasis, declarado
indeseable inútil tramitar solicitud. Tristeza de Guk, retorno a las tierras de
infancia. Y los camellos de familia, y los amigos, rodeándolo y que
te pasa, y no es posible, por que precisamente
tú. Entonces una delegación al Ministerio de Tránsito a apelar por Guk, con
escándalo de funcionarios de carrera: esto no se ha visto jamas, ustedes se vuelven
inmediatamente al oasis, se hará un sumario.
Guk en el oasis come
pasto un día, pasto otro día. Todos los camellos han pasado la frontera, Guk sigue
esperando. Así se van el verano, el otoño. Luego Guk de vuelta a la ciudad,
parado en una plaza vacía. Muy fotografiado por turistas, contestando
reportajes. Vago prestigio de Guk en la plaza. Aprovechando busca salir, en la
puerta todo cambia: declarado indeseable. Guk baja la cabeza, busca los ralos
pastitos de la plaza. Un día lo llaman por el altavoz y entra
feliz en la central. Allí es declarado
indeseable. Guk vuelve al oasis y se acuesta. Come un poco de pasto, y
después apoya el hocico en la arena. Va cerrando los ojos mientras se pone el
sol. De su nariz brota una burbuja que dura un segundo mas que él.