SÓLO MIENTRAS TANTO
Mario Benedetti
Vuelves,
día de siempre,
rompiendo el aire
justamente donde
el aire había crecido
como muros.
Pero
nos iluminas brutalmente
y en la sencilla
náusea de tu claridad
sabemos cuándo se nos
caerán los ojos,
el corazón, la piel
de los recuerdos.
Claro,
mientras tanto
hay oraciones, hay
pétalos, hay ríos,
hay la ternura como un
viento húmedo.
Sólo mientras tanto.